Mañana en la casa tendremos un asadito en celebración del 4 de julio... no importa que estamos en Chile y es medio invierno.
Queremos cocinar mucha carne, y incendiar... algo... porque en Santiago fuegos artificiales no se permiten. Por fin tenemos la oportunidad probar a los chilenos que la hamburguesa no es una tontería gringa.
Después de la fiesta el Doctor y yo vamos a Buenos Aires para comer lo mejor del mundo durante una semana. Ya el fin de nuestro tiempo en Chile se acerca.